Coloca las hojas de maíz en un recipiente grande, cúbrelas con agua caliente y déjalas en remojo durante 20 minutos, hasta que estén flexibles. Escúrrelas y sécalas con un paño limpio.
Calienta 30 ml de aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto. Dora los cubos de cerdo durante 6 a 8 minutos, moviéndolos para que tomen color por varios lados. Retíralos cuando estén dorados por fuera y reserva.
Reduce a fuego medio y cocina la cebolla y el pimiento en la misma sartén durante 5 minutos, hasta que estén blandos y la cebolla haya perdido su olor crudo. Añade el ajo, el comino y el orégano; remueve durante 30 segundos, sin dejar que el ajo se queme.
Incorpora la salsa de tomate, el laurel, la pimienta y 120 ml de caldo. Devuelve el cerdo a la sartén, tapa y cocina a fuego bajo durante 20 minutos, hasta que esté tierno y el líquido se haya reducido a una salsa espesa. Retira el laurel y deja enfriar.
Procesa el maíz tierno por tandas con los 120 ml de caldo restantes hasta obtener una mezcla húmeda con algunos granos finos visibles. No la conviertas en un puré completamente líquido.
Calienta 30 ml de aceite en una olla y vierte la mezcla de maíz. Agrega la harina de maíz y la sal, y cocina a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, revolviendo constantemente, hasta que espese y se despegue lentamente de las paredes. Si queda muy firme, añade caldo de una cucharada a la vez.
Extiende una hoja de maíz y coloca en el centro unos 90 g de masa. Haz un hueco superficial, añade aproximadamente 35 g de relleno y cubre con un poco más de masa. Dobla los lados hacia el centro y luego los extremos para formar un paquete cerrado; átalo con una tira de hoja o hilo de cocina.
Acomoda los tamales verticalmente en una vaporera, con el cierre hacia arriba. Cocina sobre agua hirviendo suavemente durante 50 a 60 minutos, manteniendo la tapa cerrada. Están listos cuando la masa se siente firme y se separa de la hoja.
Apaga el fuego y deja reposar los tamales dentro de la vaporera durante 10 minutos. Ábrelos con cuidado por el vapor acumulado y sírvelos calientes.