Lava las hojas de bijao con un paño húmedo y pásalas brevemente por agua caliente para ablandarlas. Sécalas y mantenlas cubiertas con un paño limpio para que no se resequen.
Calienta el aceite adicional en una olla amplia. Sofríe la cebolla larga, el tomate y el ajo durante 6 minutos, hasta que pierdan el olor crudo y estén blandos. Añade el comino, la pimienta y la mitad de la sal.
Incorpora el cerdo, el pollo y el tocino. Cocina durante 8 minutos, removiendo, hasta que las superficies cambien de color. Agrega el agua, tapa y cocina a fuego medio-bajo durante 35 minutos, hasta que el cerdo esté tierno y el líquido se haya reducido a un guiso espeso. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
Mezcla la harina de maíz con el caldo tibio, el aceite, el achiote y la sal restante. Remueve hasta obtener una masa lisa, sin grumos y fácil de untar. Déjala reposar 10 minutos y vuelve a mezclar; si está firme, añade caldo de una cucharada a la vez.
Combina el arroz frío con las arvejas y deja aparte la papa y la zanahoria. Ten listos la masa, el guiso tibio, las carnes y las verduras antes de comenzar el armado.
Coloca dos hojas de bijao cruzadas y extiende en el centro cerca de 100 g de masa. Añade una porción de arroz con arvejas, una rodaja de papa, una de zanahoria y parte del guiso con las tres carnes. Dobla las hojas hacia el centro, forma un paquete rectangular y amarra con cabuya o hilo de cocina sin aplastarlo.
Acomoda los tamales en una olla grande sobre una rejilla o una cama de hojas sobrantes. Agrega agua sin que llegue a cubrirlos, tapa muy bien y cocina a fuego medio durante 4 horas. Revisa el nivel de agua y añade más agua caliente si hace falta.
Retira los tamales y déjalos reposar 15 minutos. La masa debe estar firme al tacto y desprenderse de la hoja sin quedar líquida; ábrelos justo antes de servir.