Cocina el arroz hasta que quede tierno y suelto; déjalo enfriar por completo. Si usas garbanzos secos, cuécelos aparte hasta que estén tiernos pero enteros, escúrrelos y reserva ambos ingredientes.
Calienta las dos cucharadas de aceite en una sartén amplia. Sofríe la cebolla larga, la cebolla blanca y el ajo durante 4 minutos, hasta que pierdan el olor crudo sin dorarse demasiado. Añade el tomate, una cucharadita de comino, una cucharadita de achiote y la sal. Cocina de 8 a 10 minutos, hasta que el guiso esté espeso y no deje líquido suelto.
Mezcla el cerdo, la res y el pollo con la mitad del guiso y la otra cucharadita de comino. Cubre y refrigera durante 30 minutos para que las carnes se sazonen. Reserva el resto del guiso para el armado.
Mezcla la harina de maíz con aproximadamente 900 ml del caldo caliente, el aceite, una cucharadita de sal y una cucharadita de achiote. Amasa hasta obtener una mezcla lisa, húmeda y maleable. Déjala reposar 10 minutos; si se endurece, incorpora el caldo restante de una cucharada a la vez.
Pasa las hojas de plátano por una llama baja o por una sartén caliente durante unos segundos por cada lado, hasta que cambien de color y se vuelvan flexibles. Límpialas con un paño húmedo y sécalas bien.
Coloca una hoja sobre la mesa y pon en el centro aproximadamente 120 g de masa. Extiéndela formando un rectángulo. Añade una porción de arroz, garbanzos, cerdo, res, pollo y una cucharada del guiso restante. Dobla los lados de la hoja hacia el centro, cierra los extremos y amarra con dos tiras de fique o hilo, formando un paquete firme y bien sellado.
Pon agua en una olla grande sin que llegue a tocar la rejilla de la vaporera. Acomoda los tamales de pie o ligeramente inclinados, sin apretarlos demasiado. Tapa y cocina a fuego medio durante 2 horas y 15 minutos. Revisa el nivel de agua y agrega agua caliente si hace falta.
Apaga el fuego y deja reposar los tamales tapados durante 15 minutos. Retíralos de la vaporera, espera 5 minutos más, abre una hoja con cuidado y sírvelos calientes.