Tamiza la harina con la canela y la pimienta de Jamaica. Reserva la mezcla para incorporarla después sin grumos.
Engrasa ligeramente un molde cuadrado de 17 x 17 cm y cubre solo la base con papel de horno. Coloca la rejilla del horno en una posición alta y precalienta el grill a 200 °C.
Bate la mantequilla blanda con el azúcar hasta que la mezcla se vea más pálida y cremosa, sin restos de mantequilla separados.
Añade las yemas una a una y bate hasta integrarlas antes de agregar la siguiente. Incorpora el brandy, la vainilla y la leche condensada.
Agrega la harina especiada y mezcla con una espátula hasta obtener una masa uniforme. No la batas de más, porque perderá ligereza.
Bate las claras hasta que formen picos firmes y flexibles. Incorpóralas en dos o tres adiciones con movimientos envolventes, hasta que no queden vetas blancas.
Extiende un cucharón pequeño de masa en el molde hasta formar una capa fina y uniforme. Colócala bajo el grill durante 2 a 4 minutos, hasta que la superficie esté dorada clara y el centro ya no se vea líquido.
Retira el molde, pincha toda la superficie con una brocheta y presiónala suavemente con una espátula para nivelarla. Evita aplastar con fuerza, porque la miga puede volverse gomosa.
Extiende otro cucharón de masa sobre la capa anterior y vuelve a llevar el molde al grill durante 2 a 4 minutos. Repite el proceso de hornear, pinchar y alisar hasta terminar la masa, vigilando el color en cada tanda.
Dora la última capa un poco más, sin llegar a quemarla. Deja reposar la tarta 10 minutos en el molde, desmóldala con cuidado sobre una rejilla y retira el papel. Cuando esté completamente fría, recorta los bordes y corta porciones delgadas.