Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Forra la base de un molde para tarta de 24 cm, acomoda la masa quebrada y presiona los bordes. Pincha el fondo, cúbrelo con papel de horno y añade pesos de repostería o legumbres secas.
Hornea la masa durante 12 minutos. Retira el papel y los pesos, y continúa la cocción de 5 a 8 minutos, hasta que los bordes estén firmes y apenas dorados. Déjala templar mientras preparas el relleno.
Derrite el chocolate picado al baño María suave o en el microondas en intervalos de 20 segundos, mezclando entre cada intervalo. Cuando esté liso y brillante, retíralo del calor y deja que baje un poco la temperatura.
Añade la crema de marrón glacé y la pizca de sal al chocolate templado. Mezcla hasta obtener una preparación uniforme, espesa y sin vetas de chocolate.
Agrega el yogur griego en varias adiciones, mezclando hasta integrarlo. Incorpora los huevos de uno en uno y remueve solo hasta que la mezcla quede homogénea; no batas en exceso para no introducir aire.
Vierte el relleno sobre la base precocida y hornea a 180 °C durante 30 minutos. Baja la temperatura a 170 °C y hornea de 15 a 25 minutos más, hasta que los bordes estén cuajados y el centro tiemble ligeramente. La brocheta debe salir con migas húmedas, no con relleno líquido.
Apaga el horno, deja la puerta entreabierta y mantén la tarta dentro durante 15 minutos. Después pásala a una rejilla hasta que esté a temperatura ambiente, cúbrela y refrigérala al menos 4 horas antes de cortarla.