Pon el pan en un tazón con 250 ml de leche de coco y déjalo reposar 10 minutos, hasta que esté completamente blando. Tuesta el maní y los marañones en una sartén seca durante 2 o 3 minutos, moviéndolos para que no se quemen.
Licúa el pan remojado con la cebolla, el ajo, el jengibre, el camarón seco, el maní, los marañones, el ají y 150 ml de caldo hasta obtener una mezcla espesa y lo más lisa posible.
Calienta el aceite de dendê en una olla amplia a fuego medio-bajo. Añade la mezcla licuada y cocínala durante 8 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que pierda el olor crudo y se vea más espesa y brillante.
Agrega los 150 ml restantes de leche de coco y los 100 ml restantes de caldo. Cocina a fuego bajo durante 10 minutos, removiendo, hasta que la salsa cubra la cuchara y mantenga un hervor suave.
Incorpora los camarones y el cilantro. Cocina de 3 a 5 minutos, según el tamaño, hasta que estén opacos, firmes y apenas curvados. Retira del fuego en cuanto alcancen ese punto para evitar que se vuelvan gomosos.
Prueba y ajusta la sal y el jugo de limón. Deja reposar 5 minutos antes de servir para que la salsa termine de asentarse; si se espesa demasiado, aligérala con un poco de caldo caliente.