Pon el agua en una olla grande con el pollo, la mazorca, la cebolla larga, el ajo, el cilantro y la sal. Lleva a hervor, retira la espuma de la superficie y cocina a fuego medio-bajo durante 25 minutos.
Añade la papa pastusa y continúa la cocción durante 15 minutos, hasta que empiece a deshacerse y el caldo adquiera más cuerpo.
Incorpora la papa sabanera y cocina durante 10 minutos. Luego agrega la papa criolla y continúa cocinando otros 15 a 20 minutos, hasta que las papas estén tiernas, pero todavía conserven parte de su forma.
Retira las presas de pollo de la olla y déjalas reposar hasta que puedas manipularlas. Quita los huesos, desmenuza la carne en trozos grandes y reserva.
Agrega las guascas a la olla y cocina durante 8 minutos más. Prueba el caldo y ajusta la sal; debe quedar espeso por la papa pastusa, pero con suficiente líquido para servir.
Devuelve el pollo desmenuzado a la olla y calienta durante 2 minutos, sin hervir con fuerza. Sirve el ajiaco caliente con crema de leche y alcaparras.