Enjuaga el maíz pelado y déjalo en remojo en abundante agua durante 8 a 12 horas, hasta que los granos estén claramente hidratados.
Escurre el maíz, cúbrelo con agua limpia y cocínalo a fuego medio durante 60 a 75 minutos, hasta que esté tierno al morderlo pero conserve su forma. Escurre y reserva parte del agua de cocción.
Deja el maíz tibio y muélelo fino, dos veces si es necesario, hasta obtener una masa húmeda y sin granos duros perceptibles.
Mezcla la masa de maíz con el chicharrón picado y la sal. Incorpora poco a poco el agua de cocción hasta que la mezcla sea maleable y no se agriete. Déjala reposar 10 minutos.
Divide la masa en 8 porciones, forma bolas y aplánalas entre las manos hasta obtener discos de aproximadamente 1,5 cm de grosor. Corrige los bordes con los dedos para que queden lisos.
Calienta una plancha o sartén gruesa a fuego medio-bajo, úntala con el aceite y asa las arepas de 7 a 9 minutos por cada lado, hasta que estén doradas, firmes y calientes en el centro.
Retira las arepas de la plancha, déjalas reposar 2 minutos y sírvelas calientes.