Abre el coco con cuidado, retira el agua y extrae la pulpa. Rállala, licúala con los 500 ml de agua caliente y cuela la mezcla presionando bien para obtener aproximadamente 500 ml de leche de coco.
Vierte la leche de coco en una olla amplia y cocínala a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que el líquido se reduzca y los sólidos se separen. Cuando empiecen a dorarse, revuelve con más frecuencia y retíralos del fuego cuando tengan un color dorado medio, sin partes oscuras ni olor a quemado. Este proceso tarda entre 12 y 15 minutos.
Incorpora el azúcar y la sal al titoté y mezcla durante un minuto. Añade los 500 ml de agua caliente y remueve para despegar los sólidos dorados del fondo. Prueba el líquido: debe quedar ligeramente dulce y bien sazonado.
Añade el arroz enjuagado y mezcla una sola vez para distribuirlo. Cocina a fuego medio, sin tapar, hasta que el líquido llegue casi al nivel del arroz y la superficie muestre pequeños cráteres, aproximadamente 8 minutos.
Tapa la olla, baja el fuego al mínimo y cocina durante 15 minutos, o hasta que el arroz esté tierno y no quede líquido visible. Si todavía está firme, agrega 2 cucharadas de agua caliente, tapa y cocina 3 minutos más.
Retira la olla del fuego y deja reposar el arroz tapado durante 5 minutos. Suelta los granos con un tenedor y sírvelo caliente.