Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde para budín de aproximadamente 22 x 11 cm y cubre la base con papel de hornear.
Tritura los 180 g de pulpa de aguacate con 15 ml del jugo de lima y la mitad de la ralladura hasta obtener una crema lisa, sin trozos visibles.
Bate los 85 g de mantequilla con 200 g de azúcar glas durante 3 o 4 minutos, hasta que la mezcla se vea pálida y aireada. Raspa las paredes del recipiente para que todo se integre.
Añade los huevos de uno en uno, batiendo solo hasta incorporarlos. Agrega la vainilla y la crema de aguacate; mezcla hasta que el color sea uniforme. Si la mezcla parece ligeramente cortada, continuará integrándose al añadir la harina.
Mezcla la harina, la levadura química, el bicarbonato y la sal en otro recipiente. Incorpora esta mezcla en dos tandas, alternándola con el suero de mantequilla, y remueve con espátula hasta que no queden rastros secos. No batas de más.
Vierte la masa en el molde y alisa la superficie. Hornea de 45 a 55 minutos, hasta que esté dorado, se separe apenas de las paredes y un palillo insertado en el centro salga con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja el bizcocho en el molde durante 15 minutos. Después pásalo a una rejilla y déjalo enfriar por completo, al menos 30 minutos más, antes de preparar el glaseado.
Bate los 35 g de mantequilla hasta suavizarla. Tritura los 90 g de aguacate con los 15 ml restantes de jugo de lima y la ralladura restante, y añádelos a la mantequilla. Incorpora poco a poco los 100 g de azúcar glas hasta obtener una crema espesa y uniforme.
Extiende el glaseado sobre el bizcocho frío con una espátula. Déjalo reposar 30 minutos para que la cobertura tome cuerpo y córtalo en rebanadas.