Coloca el chocolate picado, la mantequilla y la leche en un recipiente apto para microondas. Calienta en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez, hasta obtener una mezcla lisa y brillante. Reserva 5 minutos para que baje un poco la temperatura.
Bate las yemas con la estevia y la sal durante 2 minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y cremosa. Añade el yogur y mezcla hasta integrarlo.
Agrega el chocolate fundido tibio a la mezcla de yemas y remueve hasta que el color sea uniforme. Si el chocolate está muy caliente, puede cuajar parcialmente las yemas.
Tamiza la harina sin gluten y la levadura química sobre la mezcla. Incorpóralas con varillas manuales solo hasta que no queden zonas secas ni grumos visibles.
Bate las claras hasta obtener picos firmes y brillantes. Incorpora primero una tercera parte para aligerar la masa y luego el resto con una espátula, mediante movimientos envolventes para conservar el aire.
Engrasa un molde redondo de 22 cm y cubre la base con papel de horno. Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo, mientras terminas de integrar la masa.
Vierte la masa en el molde y alisa la superficie. Hornea durante 35 a 40 minutos, sin abrir la puerta durante los primeros 30. Estará listo cuando la superficie se vea firme y un palillo salga con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja reposar el bizcocho 10 minutos dentro del molde y luego pásalo a una rejilla para que se enfríe por completo. Desmóldalo, córtalo en porciones y sírvelo con nata montada sin azúcar y frambuesas, si lo deseas.