Enjuaga el maíz seco partido, cúbrelo con abundante agua y déjalo en remojo durante 8 horas o toda la noche. Escúrrelo antes de cocinar.
Pon el maíz escurrido en una olla con 1,5 litros de agua y cocina a fuego medio bajo durante 60 a 75 minutos, hasta que los granos estén tiernos al presionarlos. Si el agua se consume antes de tiempo, añade agua caliente.
Agrega 250 ml de leche entera, la leche de coco, el azúcar, la canela, los clavos y la sal. Remueve bien y cocina a fuego bajo durante 20 a 25 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que la leche se pegue.
Añade los 250 ml restantes de leche, las pasas y la vainilla. Cocina de 10 a 15 minutos más, hasta que la crema cubra la cuchara y el maíz esté completamente suave. Retira la canela y los clavos.
Deja reposar el chacá durante 20 minutos antes de servir. Estará ligeramente suelto al apagarlo y espesará mientras pierde calor.