Volver
Cheesecake de mango sin horno

Cheesecake de mango sin horno, cremoso y fácil

Cheesecake frío de mango con base de galletas, relleno de queso crema y cobertura de mango. Se prepara sin horno y necesita al menos 6 horas de refrigeración para cuajar.
Tiempo de preparación 40 minutos
Reposo 6 horas 30 minutos
Tiempo total 7 horas 10 minutos
Porciones: 10 porciones
Plato: Postre
Cocina: Internacional
Calorías: 455

Ingredientes
  

  • 200 g galletas María o Digestive trituradas finamente
  • 80 g mantequilla sin sal derretida
  • 400 g pulpa de mango maduro triturada; reservar 100 g para la cobertura
  • 300 g queso crema entero a temperatura ambiente
  • 300 ml crema de leche para batir muy fría
  • 120 g azúcar pulverizada tamizada
  • 14 g gelatina sin sabor en polvo para el relleno
  • 60 ml agua caliente para disolver la gelatina del relleno
  • 5 g gelatina sin sabor en polvo para la cobertura
  • 30 ml agua caliente para disolver la gelatina de la cobertura

Utensilios

  • 1 Molde desmontable de 22 cm
  • 1 Procesador de alimentos o bolsa y rodillo
  • 1 Batidora eléctrica
  • 1 Espátula de silicona
  • 1 Balanza de cocina
  • 1 Refrigerador

Preparación
 

  1. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener una textura de arena húmeda. Cubre el fondo de un molde desmontable de 22 cm con papel de hornear y presiona la mezcla formando una capa compacta y pareja.
  2. Lleva el molde al congelador durante 15 minutos, hasta que la base esté firme al tocarla. Mientras tanto, prepara el puré de mango y pesa por separado los 100 g destinados a la cobertura.
  3. Bate el queso crema con el azúcar pulverizada hasta obtener una crema lisa, sin grumos. Incorpora 300 g de puré de mango y mezcla hasta que el color sea uniforme.
  4. Mezcla los 14 g de gelatina con los 60 ml de agua caliente y remueve hasta que no queden partículas visibles. Añade dos o tres cucharadas de la mezcla de mango para templarla y luego intégrala al relleno.
  5. Bate la crema de leche fría hasta que forme picos suaves y conserve brillo. Incorpórala al relleno con una espátula, mediante movimientos envolventes, hasta que no se vean vetas blancas.
  6. Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie. Refrigera durante al menos 6 horas, hasta que el centro esté firme y no se mueva como líquido al balancear suavemente el molde.
  7. Disuelve los 5 g de gelatina en los 30 ml de agua caliente. Mézclala con los 100 g de puré de mango reservado y deja que la preparación se temple unos minutos, sin permitir que empiece a cuajar.
  8. Vierte la cobertura sobre el cheesecake ya cuajado y refrigera durante 30 minutos más. Desmolda pasando una espátula fina por el borde y corta con un cuchillo limpio ligeramente tibio.

Notas

  • La crema de leche debe estar muy fría y montarse solo hasta formar picos suaves para que el relleno quede ligero.
  • Refrigera el cheesecake al menos 6 horas antes de desmoldarlo; para cortes más limpios, déjalo toda la noche.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen la base, el relleno y la cobertura; no incluyen fruta fresca adicional ni decoraciones.