Cheesecake de mango sin horno
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Cheesecake de mango sin horno

Ingredientes revisados y preparación ordenada para cocinar mejor.

Esta guía para cheesecake de mango sin horno mantiene la receta práctica y directa, con una introducción breve, ingredientes claros y pasos fáciles de seguir. Es ideal para cocinar en casa sin perder tiempo.

Lee la preparación completa antes de empezar para saber cuándo añadir cada ingrediente y cómo terminar el plato.

Resumen rápido

Este resumen de cheesecake de mango sin horno te ayuda a identificar para la base, galletas tipo maría o digestive, mantequilla para el relleno y mango fresco o pulpa congelada, entender el método y cocinar con más orden. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.

Ingredientes para cheesecake de mango sin horno

Para preparar cheesecake de mango sin horno, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.

  • Para la base:
  • 200 gramos de Galletas tipo María o Digestive
  • 50 gramos de mantequilla Para el relleno:
  • 400 gramos de mango fresco o pulpa congelada
  • 1 sobre de gelatina neutra en polvo, grenetina o
  • 6 hojas de gelatina
  • 50 mililitros de agua caliente
  • 200 gramos de queso crema tipo Philadelphia
  • 400 mililitros de nata líquida o crema de leche para postres
  • 1 taza de azúcar glass (140 gramos)Para la cobertura:
  • 100 gramos de puré de mango (que habremos hecho)
  • 1 hoja de gelatina o
  • 1 cucharadita de gelatina neutra en polvo
  • 3 cucharadas soperas de agua caliente

Cómo hacer cheesecake de mango sin horno paso a paso

Sigue estos pasos para que cheesecake de mango sin horno quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.

  1. Prepara la base de la tarta de mango sin horno triturando o machacando las galletas y derritiendo la mantequilla en una olla o al microondas. Luego mezcla bien estos dos ingredientes hasta conseguir una pasta homogénea.
  2. Coge un molde desmontable de aproximadamente unos 22 cm de diámetro y vierte la mezcla anterior. Procura aplanarla lo máximo posible para que quede de forma uniforme en la base y mete el molde en el congelador mientras sigues con la receta.
  3. Prepara el relleno de la tarta de queso con mango sin horno haciendo un puré de mango. Para ello, pela y corta en trozos el mango y mételo en una batidora eléctrica, o directamente mete la pulpa de mango congelada y tritura. Reserva 100 gramos aparte para la cobertura.
  4. Bate el queso crema junto con el azúcar hasta conseguir una crema espesa.
  5. Asimismo, hidrata la gelatina o grenetina neutra o las hojas de gelatina en un poco de agua durante unos minutos y luego disuelve la opción que hayas utilizado en el agua caliente.- Truco: Si has usado las hojas de gelatina escúrrelas bien al sacarlas del agua y luego disuélvelas con el agua caliente.
  6. Por otro lado, monta la nata líquida o crema de leche con unas varillas eléctricas a ser posible.
  7. Vierte el puré de mango sobre la mezcla de queso y azúcar y bate bien con una lengua pastelera. Luego añade la nata montada y, con cuidado, mezcla todo con movimientos envolventes.
  8. Saca el molde de congelador y vierte el relleno del cheesecake de mango sin horno por encima. Entonces mételo en la nevera o frigorífico y deja que se cuaje durante por lo menos unas 4 horas.
  9. Prepara la cobertura hidratando la hoja de gelatina en un poco de agua previamente. Luego escúrrela y disuélvela en el agua caliente. Agrega el puré de mango reservado y mezcla bien.
  10. Una vez que el cheesecake de mango sin horno esté cuajado, vierte la cobertura de mango por encima y mételo de nuevo en la nevera hasta que esta se endurezca. Después ya podrás desmoldarlo y servirlo en porciones.- Truco: En vez de hacer la cubertura también puedes poner por encima simplemente unas láminas de mango fresco cortado.

Consejos para preparar cheesecake de mango sin horno

  • Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
  • Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
  • Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.

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