Precalienta el horno a 160 °C. Engrasa un molde redondo de 22 cm de diámetro y 8 cm de alto. Colócalo dentro de una bandeja profunda y deja lista agua caliente para el baño María.
Pon los 150 g de azúcar en una sartén a fuego medio y deja que se derrita sin revolver, moviendo la sartén ocasionalmente. Cuando tome un color ámbar dorado, viértelo con cuidado en el molde y gira este para cubrir el fondo. Reserva mientras preparas las mezclas.
Derrite el chocolate con 85 g de mantequilla en intervalos de 15 segundos en el microondas, mezclando entre cada intervalo. Detente cuando la mezcla esté lisa y deja que se entibie para que no cocine los huevos.
Bate los 3 huevos con 150 g de azúcar durante 2 a 3 minutos, hasta que estén más claros y ligeramente espumosos. Incorpora el chocolate tibio y luego añade la harina, el cacao, el polvo de hornear y la sal tamizados. Mezcla solo hasta que no veas harina seca; una mezcla excesiva vuelve el bizcocho denso.
Distribuye la masa de chocolate sobre el caramelo y alisa la superficie con una espátula. Golpea suavemente el molde contra la mesa para eliminar burbujas grandes.
Licua los 4 huevos, la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema y la vainilla durante 20 a 30 segundos, justo hasta integrar. Evita licuar de más para no incorporar demasiado aire.
Vierte la mezcla de flan lentamente sobre el dorso de una cuchara para que caiga con suavidad sobre el bizcocho. Cubre el molde con papel de aluminio bien ajustado, vierte el agua caliente en la bandeja hasta la mitad de la altura del molde y hornea durante 75 a 90 minutos. Estará listo cuando el centro tiemble ligeramente y el bizcocho no tenga masa líquida.
Retira el molde del baño María y deja que se enfríe 1 hora a temperatura ambiente. Refrigera durante al menos 4 horas. Pasa un cuchillo fino por el borde, coloca un plato grande encima y voltea con un movimiento firme para que el caramelo cubra el flan.
Calienta una sartén a fuego medio y añade las almendras, los 15 g de mantequilla y 1 cucharada del azúcar ya medido para el caramelo. Cocina, revolviendo, hasta que las almendras estén doradas y el azúcar se adhiera formando grumos crujientes. Retira del fuego y extiende sobre papel de hornear hasta que enfríen por completo.
Pica las almendras caramelizadas cuando estén firmes y repártelas sobre el chocoflan. Añade el chocolate blanco rallado y, si las usas, coloca las flores comestibles justo antes de servir.