Verifica que el betabel esté completamente frío. Corta todas las frutas y verduras en cubos parejos, escurre muy bien la piña y el pepino, y reserva la manzana para el momento de mezclar.
Coloca en una ensaladera el betabel, la manzana, la naranja, la piña, el pepino, la jícama y la zanahoria. Mezcla con suavidad para conservar la forma de los cubos y evitar que el betabel tiña todo de inmediato.
En un recipiente pequeño combina el jugo de limón, el vinagre de manzana, la ralladura de naranja, el azúcar y la sal. Revuelve hasta que el azúcar se disuelva y prueba: debe quedar agridulce, con la acidez perceptible pero sin resultar agresiva.
Vierte el aliño sobre la fruta y las verduras y mezcla con una espátula o cuchara grande. Hazlo con movimientos envolventes para que el betabel conserve sus cubos y la ensalada no se vuelva puré.
Cubre la ensalada y refrigérala durante 15 minutos. Sirve fría y termina con las nueces o los cacahuates justo antes de llevarla a la mesa para que permanezcan crujientes.