Lava las espinacas si es necesario, retira los tallos gruesos y sécalas muy bien. Si las hojas son grandes, córtalas en trozos de tamaño similar.
Calienta una sartén amplia de al menos 24 cm a fuego bajo-medio y derrite la mantequilla. Añade el ajo y cocínalo entre 30 y 45 segundos, revolviendo, hasta que desprenda su aroma sin tomar un color oscuro.
Incorpora las espinacas por tandas, mezclando cada vez que una parte reduzca su volumen. Saltea durante 3 o 4 minutos, hasta que las hojas estén tiernas, de color verde intenso y todavía con algo de estructura.
Añade la sal y la pimienta, mezcla y prueba. Retira la sartén del fuego, espolvorea el parmesano si lo usas y sirve de inmediato.