Tritura los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré con algunos pequeños grumos. Incorpora la miel y la vainilla; busca una mezcla unida, pero no completamente líquida.
Añade la avena, la mitad del chocolate y las nueces. Mezcla hasta que no queden hojuelas secas y deja reposar 5 minutos para que la avena absorba parte de la humedad.
Forra una bandeja con papel de horno. Divide la mezcla en 12 porciones, colócalas separadas y aplánalas hasta formar discos de unos 7 cm. Reparte por encima el chocolate restante.
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Hornea las galletas durante 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y la superficie se vea cuajada.
Deja las galletas 10 minutos sobre la bandeja antes de pasarlas a una rejilla. Estarán blandas al salir del horno y adquirirán más firmeza al enfriarse, sin perder el centro tierno.