Mezcla el jugo de naranja agria, el ajo, el orégano, el comino, 1 cucharadita de sal y la pimienta. Incorpora el cerdo, tapa y deja marinar 30 minutos en el refrigerador. Si lo dejas más tiempo, mantenlo siempre refrigerado.
Pasa el cerdo con la marinada a una olla o sartén amplia, agrega el laurel y el agua, y lleva a hervor suave. Tapa y cocina a fuego bajo durante 35 a 45 minutos, girando los cubos una vez, hasta que estén tiernos y el líquido se haya reducido casi por completo.
Retira la tapa, elimina la hoja de laurel y deja que se evapore cualquier líquido restante. Prueba y ajusta la sal con el cuarto de cucharadita reservado. El cerdo debe quedar húmedo, pero no bañado en caldo, antes de pasar al dorado.
Añade el aceite y sube a fuego medio. Dora los cubos durante 8 a 10 minutos, girándolos para que varias caras tomen un color dorado profundo y los bordes queden ligeramente crujientes. Si la sartén es pequeña, dora en dos tandas.
Retira las masitas a un plato y déjalas reposar 3 minutos. Sírvelas calientes con yuca, arroz blanco, frijoles negros o una ensalada fresca.