Precalienta el horno a 175 °C. Forra con papel de hornear un molde rectangular de 20 x 10 cm y deja sobresalir un poco de papel por los lados para desmoldar con facilidad.
Combina en un bol la harina de coco, la harina de almendras, el polvo de hornear, la sal y la canela. Rompe los grumos con un batidor manual para que el impulsor se distribuya de manera uniforme.
En otro bol bate ligeramente los huevos con el puré de plátano, el sirope de arce y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea. No hace falta montar los huevos.
Incorpora los ingredientes secos a los húmedos y mezcla con una espátula solo hasta que no se vean zonas de harina. La masa debe quedar espesa; déjala reposar cinco minutos y añade la leche vegetal únicamente si se vuelve demasiado compacta.
Integra las nueces picadas o las chispas de cacao con movimientos breves para repartirlas sin sobremezclar la masa.
Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie. Hornea durante 50 a 60 minutos, hasta que esté dorada, firme al presionarla suavemente y un palillo insertado en el centro salga con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja reposar el pan 20 minutos dentro del molde. Después desmóldalo sobre una rejilla y espera a que se enfríe antes de cortarlo para que la miga termine de asentarse.