Coloca las espinacas en un recipiente apto para microondas con 2 cucharadas de agua y una pizca de sal. Tápalas sin sellar y cocínalas a 780 W durante 3 minutos, hasta que estén marchitas. Déjalas templar y exprímelas muy bien para retirar el líquido.
Pon la zanahoria y el pimiento en otro recipiente apto para microondas con 8 cucharadas de agua y una pizca de sal. Cocina a 780 W durante 5 minutos y luego a 450 W durante 4 minutos, hasta que la zanahoria se pueda atravesar con un tenedor. Escurre las verduras y deja que pierdan el vapor.
Bate los huevos con la leche, la sal restante y la nuez moscada hasta integrar, sin incorporar demasiada espuma. Divide la mezcla en tres partes iguales y combina una con las espinacas, otra con la zanahoria y el pimiento, y la última con los guisantes escurridos.
Engrasa un molde rectangular de aproximadamente 28 x 11 x 7 cm, apto para microondas. Vierte la mezcla de espinacas, cúbrela sin sellar y cocina a 450 W durante 4 minutos, hasta que la superficie esté cuajada y tiemble apenas.
Vierte con cuidado la mezcla de zanahoria y pimiento sobre la primera capa. Tapa el molde y cocina a 450 W durante 4 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún conserve un ligero movimiento.
Añade la mezcla de guisantes, vuelve a cubrir y cocina a 450 W durante 5 minutos. Comprueba el centro; si todavía hay huevo líquido, cocina en intervalos de 30 segundos hasta que cuaje sin resecar los bordes.
Deja reposar el pastel dentro del molde durante 10 minutos. Despega los bordes con una espátula fina y desmóldalo sobre una fuente; el reposo hará que las capas se afirmen y se puedan cortar sin desmoronarse.