Precalienta el horno a 200 °C. Seca el pollo con papel de cocina y condiméntalo por dentro y por fuera con la sal y la pimienta.
Introduce en la cavidad del pollo el tomillo, el romero y los trozos de naranja, sin presionarlos demasiado para que circule el calor.
Pliega las puntas de las alas hacia atrás y ata los muslos con hilo de cocina. Coloca el pollo con la pechuga hacia arriba en el centro de una bandeja de aproximadamente 35 × 25 cm.
Distribuye alrededor del pollo las rodajas de papa, los gajos de cebolla y los trozos de manzana, procurando que queden en una sola capa.
Rocía el pollo y el acompañamiento con el aceite de oliva y espolvorea las verduras con la sal restante.
Hornea durante 40 minutos sin abrir la puerta. La piel debe comenzar a dorarse y las verduras deben empezar a ablandarse.
Riega el pollo con los jugos de la bandeja y mueve con cuidado la papa, la cebolla y la manzana para que se cocinen de manera uniforme.
Continúa horneando entre 35 y 50 minutos, hasta que la piel esté bien dorada, la papa pueda atravesarse con un tenedor y el termómetro marque al menos 74 °C en la parte más gruesa del muslo, sin tocar el hueso.
Retira el pollo del horno y déjalo reposar 10 minutos antes de quitar el hilo, cortarlo y servirlo con las frutas y verduras asadas.