Coloca las papas en una olla, cúbrelas con el agua y añade la cucharadita de sal. Cocina a fuego medio durante 18 a 22 minutos, hasta que un cuchillo entre en el centro sin resistencia, pero sin que los trozos se deshagan en el agua.
Escurre muy bien las papas y devuélvelas a la olla. Caliéntalas a fuego bajo durante 1 o 2 minutos, moviendo la olla de vez en cuando, hasta que deje de salir vapor abundante y la superficie se vea seca.
Mientras se cocinan las papas, calienta la leche y la crema de leche en una olla pequeña a fuego bajo. Retíralas cuando estén calientes y humeantes, sin permitir que hiervan.
Pasa las papas calientes por un prensapapas o aplástalas con un triturador manual. Trabaja hasta obtener una masa uniforme, sin batirla ni usar licuadora, para evitar que el almidón vuelva el puré elástico.
Agrega la mantequilla a la papa caliente y mezcla hasta que se derrita por completo. Incorpora la leche y la crema en tres adiciones, removiendo suavemente después de cada una; detente cuando el puré esté liso, húmedo y conserve su forma.
Prueba el puré, ajusta la sal y sírvelo caliente. Si queda más espeso de lo deseado, añade una cucharada adicional de leche caliente y mezcla apenas hasta integrar.