Coloca la carne serrana en un recipiente, cúbrela con parte del agua fría y déjala en el refrigerador entre 8 y 12 horas. Cambia el agua una vez a mitad del remojo. Al terminar, enjuágala y escúrrela.
Pon la carne en una olla grande, cúbrela con agua fresca y añade la cebolla cabezona, la mitad de las cebollas largas, el ajo, el comino y el achiote. Lleva a hervor, retira la espuma de la superficie y cocina tapada a fuego medio-bajo entre 75 y 90 minutos, hasta que la carne empiece a estar tierna.
Agrega la yuca, el ñame y el plátano verde. Mantén un hervor suave durante 20 minutos, con la olla parcialmente tapada, hasta que los trozos puedan atravesarse con un cuchillo sin estar completamente blandos.
Incorpora las papas y continúa la cocción entre 15 y 20 minutos, hasta que estén tiernas pero conserven su forma. Evita revolver con fuerza para no romper los tubérculos ni enturbiar innecesariamente el caldo.
Vierte la leche de coco y añade el resto de las cebollas largas y del cilantro. Cocina 8 minutos a fuego bajo, sin dejar que el caldo hierva con demasiada fuerza.
Prueba el caldo y agrega sal únicamente si hace falta. Si la carne aún ofrece resistencia al morderla, retírala con cuidado y prolonga su cocción unos minutos antes de ajustar la sazón.
Apaga el fuego y deja reposar el pusandao durante 10 minutos. Sirve caliente con la carne, los tubérculos y abundante caldo, y termina con cilantro fresco y limón al gusto.