Calienta el agua hasta que hierva y disuelve en ella el café instantáneo, el cacao y la sal. Añade el whisky y reserva. Derrite el chocolate a intervalos de 20 a 30 segundos en el microondas, mezclando entre cada intervalo, o hazlo al baño María; déjalo entibiar.
Bate la mantequilla blanda con el azúcar durante 3 a 4 minutos, hasta que la mezcla esté más clara y aireada. Este batido incorpora el aire que ayudará a aligerar la miga.
Añade los huevos de uno en uno, batiendo solo hasta integrarlos antes de agregar el siguiente. Incorpora la vainilla y el chocolate derretido tibio; la mezcla debe quedar uniforme y brillante.
Mezcla la harina con el bicarbonato y el polvo de hornear. Añade los ingredientes secos en tres partes, alternándolos con la mezcla de agua, café y licor. Bate a velocidad baja o mezcla con espátula únicamente hasta que no queden vetas de harina.
Vierte la masa en un molde de corona de 24 cm, engrasado y enharinado. Hornea en el horno precalentado a 160 °C durante 55 a 70 minutos, hasta que la superficie esté firme y un palillo insertado en la parte más gruesa salga con algunas migas húmedas.
Deja reposar el queque dentro del molde durante 15 minutos. Despega los bordes con cuidado, desmóldalo sobre una rejilla y espera a que se enfríe por completo antes de cortar o cubrir.