Seca la sobrebarriga y extiéndela sobre una tabla. Sazona ambos lados con el comino, la pimienta y una parte de la sal, frotando para que los condimentos se adhieran.
Distribuye el jamón sobre la carne y deja un borde libre de unos 3 cm. Coloca encima el queso, la zanahoria y el pimentón en una sola capa, sin amontonar los ingredientes.
Enrolla la carne desde uno de los lados largos, presionando lo suficiente para que el relleno quede compacto. Amarra el rollo con hilo de cocina cada 4 o 5 cm y cierra las puntas para que no se salga el queso.
Calienta el aceite en una olla amplia a fuego medio-alto. Dora el rollo por todos sus lados hasta que tome un color café ligero. El fondo debe quedar dorado, no quemado.
Añade la cebolla, el ajo, el caldo, el colorante o achiote y la sal restante. Cuando el líquido empiece a hervir, baja el fuego, tapa y cocina entre 100 y 110 minutos, girando el rollo una vez, hasta que el tenedor entre con poca resistencia.
Retira la carne de la olla y déjala reposar 15 minutos. Quita el hilo, corta medallones de aproximadamente 2 cm y sirve con un poco del caldo colado o reducido.