Pon el agua o el caldo en una olla mediana con la cebolla larga picada, el ajo, el comino y la sal. Cocina a fuego medio durante 12 minutos, hasta que la cebolla esté tierna y el líquido tenga un aroma especiado suave, sin dejar que se evapore demasiado.
Baja el fuego para mantener un hervor suave. Casca los huevos uno a uno directamente en el caldo, dejando espacio entre ellos, y cocínalos durante 3 o 4 minutos, hasta que la clara esté cuajada y la yema todavía tierna. Para una yema firme, cocina 1 o 2 minutos más.
Incorpora los cubos de cuajada con una cuchara y cocina a fuego bajo durante 2 minutos. No revuelvas de forma brusca: deben calentarse y ablandarse ligeramente, pero conservar su forma.
Apaga el fuego, añade el cilantro picado y prueba el caldo. Ajusta la sal si hace falta. Reparte la sopa en cuatro tazones y termina con la cebolla larga reservada y unas hojas de cilantro.