Pon el caldo colado en una olla amplia y llévalo a hervor suave. Prueba y ajusta la sal solo cuando esté caliente, porque el sabor concentrado del caldo puede cambiar al incorporar la pasta.
Añade los galets y mantén un hervor moderado, con la olla destapada, durante 12 a 15 minutos o el tiempo indicado en el envase. Remueve con suavidad una o dos veces para evitar que se peguen, sin romper la pasta.
Cuando falten unos 5 minutos para que la pasta esté lista, incorpora los garbanzos, la pelota, las carnes y las verduras. Deben quedar bien calientes, pero sin hervir con fuerza para que los trozos no se deshagan.
Prueba un galet antes de apagar el fuego. Debe estar tierno en el centro y conservar su forma; si aún ofrece resistencia, cocina 2 o 3 minutos más y vuelve a probar.
Reparte los galets, el caldo, los garbanzos, las carnes y las verduras en platos hondos. Sirve inmediatamente para que la pasta no siga absorbiendo demasiado líquido.