Cubre la carne salada con abundante agua fría y déjala en el refrigerador durante 8 horas o toda la noche. Cambia el agua una vez, escúrrela y enjuágala.
Pon la carne en una olla con agua limpia, lleva a hervor y cocina durante 25 minutos. Escúrrela, desecha esa agua y reserva la carne.
Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla, el ajo y el tomate. Cocina de 8 a 10 minutos, hasta que la cebolla pierda su olor crudo, el tomate se deshaga y el guiso se vea concentrado. Incorpora el comino, el achiote y la pimienta.
Añade la carne precocida, el guandú y 1,8 litros de agua. Cuando hierva, baja el fuego, tapa parcialmente y cocina durante 35 minutos, hasta que el guandú empiece a ablandarse.
Incorpora la yuca, el ñame y el plátano verde. Cocina durante 15 minutos y agrega la papa. Continúa la cocción de 15 a 20 minutos más, hasta que todos los tubérculos estén tiernos al pincharlos y el caldo tenga una consistencia ligeramente espesa.
Prueba el caldo antes de añadir sal. Ajusta solo si hace falta, incorpora el cilantro y deja reposar la sopa durante 5 minutos. Sirve caliente con más cilantro y limón al gusto.