Mezcla la cebolla larga, la cebolla cabezona, el ajo, el achiote, el comino, el vinagre, la sal y la pimienta. Incorpora el cerdo, la res y el pollo, cubre y refrigera durante al menos 2 horas.
Escurre los garbanzos remojados, cúbrelos con agua limpia y cocínalos hasta que estén tiernos pero mantengan su forma. Escúrrelos y resérvalos.
Pon la harina en un recipiente amplio y agrega poco a poco 900 ml del caldo tibio, la manteca derretida y el arroz cocido. Mezcla hasta obtener una masa húmeda, espesa y fácil de extender; déjala reposar 15 minutos y corrige con más caldo si se siente seca.
Lava las hojas y pásalas brevemente por una llama, una plancha caliente o agua hirviendo. Sécalas con cuidado; deben doblarse sin quebrarse.
Coloca dos hojas cruzadas, extiende aproximadamente 150 g de masa en el centro y distribuye una porción de cerdo, res, pollo, garbanzos y parte del adobo. Dobla las hojas hacia el centro, forma un paquete compacto y amárralo con hilo de cocina.
Cubre el fondo de una olla grande con hojas sobrantes y añade 500 ml de agua. Coloca los tamales de manera vertical o ligeramente inclinada, sin que queden sumergidos.
Tapa la olla y cocina a fuego medio-bajo durante 3 horas y 30 minutos, revisando cada 45 minutos que haya agua suficiente. El agua debe producir vapor constante, y la masa cocida debe despegarse de la hoja.
Apaga el fuego y deja reposar los tamales tapados durante 20 minutos. Abre uno para comprobar la cocción y sirve los demás calientes.