Tritura las galletas hasta obtener migas finas, mézclalas con la mantequilla derretida y presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable de 23 cm. Refrigera mientras preparas la primera capa, hasta que la base esté firme y compacta.
Calienta en un cazo 250 ml de nata, 100 ml de leche y el chocolate troceado a fuego medio-bajo. Remueve hasta que el chocolate se derrita y la crema quede lisa, sin dejar que se pegue al fondo.
Disuelve 1 1/2 sobres de cuajada en 150 ml de leche fría. Vierte esta mezcla en el cazo y remueve constantemente hasta que llegue a un hervor suave. Cocina unos instantes sin dejar de remover y retira del fuego.
Deja reposar la crema de chocolate 2 minutos y viértela sobre la base de galletas. Refrigera durante 1 hora, hasta que la superficie esté firme al tacto y pueda sostener la segunda capa.
Calienta en el mismo cazo 250 ml de nata, 100 ml de leche y el turrón troceado. Remueve hasta que el turrón se integre y la mezcla quede homogénea. Disuelve los 1 1/2 sobres restantes de cuajada en los 150 ml de leche fría que quedan, incorpóralos y remueve hasta que la crema hierva suavemente.
Retira la crema de turrón del fuego y déjala reposar 2 minutos. Viértela despacio sobre el dorso de una cuchara para no romper la capa de chocolate y alisa la superficie si es necesario.
Refrigera la tarta durante 4 horas como mínimo, preferiblemente toda la noche. Antes de desmoldarla, pasa un cuchillo fino por el borde y sirve la tarta bien fría.