Bate la mantequilla con la panela o el azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa. Añade el huevo y la vainilla, e intégralos hasta que no queden vetas líquidas.
Agrega la harina tamizada y mezcla solo hasta que desaparezca, sin trabajar la masa de más. Incorpora las chispas de chocolate de forma uniforme.
Engrasa ligeramente ocho moldes individuales aptos para horno. Distribuye la masa y presiónala contra el fondo y las paredes hasta formar recipientes de unos 4 mm de grosor, sin dejar agujeros.
Refrigera los moldes durante 20 minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
Hornea las tazas durante 18 a 22 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro todavía se sienta ligeramente blando. Si el hueco se cierra, repásalo con la parte posterior de una cuchara o un cuchillo pequeño mientras la masa aún está tibia.
Deja reposar las tazas 5 minutos en el molde y luego pásalas a una rejilla. Espera a que estén completamente frías antes de rellenarlas para evitar que la crema se derrita.
Pon las claras y el azúcar en un recipiente resistente al calor sobre una olla con agua apenas hirviendo, sin que el fondo toque el agua. Remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo y la mezcla alcance unos เป็น? °C.
Retira el recipiente del baño María y bate las claras hasta obtener un merengue firme y brillante. Continúa batiendo hasta que el recipiente se sienta tibio, no caliente; añade la mantequilla en cubos pequeños, esperando a que se integre cada porción.
Incorpora el dulce de leche con una espátula hasta obtener una crema lisa y uniforme. Si la mezcla parece cortarse, sigue batiendo hasta que vuelva a emulsionar.
Pasa la crema a una manga pastelera y rellena las tazas de galleta ya frías. Sirve de inmediato o refrigera y deja reposar 15 minutos a temperatura ambiente antes de comerlas.