Calienta el horno a 180 °C. Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio-bajo y cocina la cebolla durante 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que pierda el olor crudo y empiece a ablandarse. Añade el pimiento y cocina 6 minutos más, hasta que ambos estén suaves sin tomar un color oscuro.
Extiende la cebolla y el pimiento en una fuente de aproximadamente 28 x 20 cm. Reparte encima los dientes de ajo aplastados y 1 cucharada de aceite; la base debe cubrir el fondo sin formar una capa profunda de grasa.
Corta la berenjena, el calabacín y los tomates en rodajas de unos 4 mm. Acomódalas de pie y alternadas sobre la base, formando filas apretadas para que se cocinen de manera uniforme.
Rocía las verduras con la cucharada de aceite restante y sazona con sal, pimienta, tomillo y hierbas provenzales. Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea a 180 °C durante 50 minutos, hasta que las rodajas empiecen a ceder al pincharlas.
Retira el papel de aluminio, distribuye el queso sobre las verduras y sube el horno a 200 °C. Hornea durante 15 minutos más, hasta que el queso esté fundido y dorado en algunos puntos y los bordes de la fuente burbujeen.
Deja reposar el tian durante 10 minutos antes de servir. Este descanso permite que los jugos se asienten y facilita sacar porciones que mantengan las rodajas acomodadas.