Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Coloca en una bandeja los pimientos, los tomates, la cebolla, los ajos y la patata con el lado cortado hacia arriba. Unta las verduras con 30 ml de aceite y ásalas durante 45 a 55 minutos, girando los pimientos y los tomates a los 25 minutos. Retira cada pieza cuando esté muy tierna y ligeramente tostada; la patata debe poder pincharse hasta el centro.
Calienta 15 ml de aceite en una sartén a fuego medio. Añade las migas de bacalao y saltéalas durante 2 a 3 minutos, hasta que cambien de aspecto y se separen en lascas. Retíralas en cuanto estén cocinadas para evitar que se resequen.
Pasa las verduras asadas a un recipiente y cúbrelo durante 15 minutos. El vapor aflojará las pieles y facilitará el pelado. Conserva todos los jugos de la bandeja y retira la piel de los pimientos, tomates, ajos, cebolla y patata.
Corta los pimientos, tomates y cebolla en tiras o trozos medianos. Deja los ajos enteros cuando sea posible y corta la patata en trozos de bocado. Mezcla las verduras con el bacalao en una fuente amplia para que no se aplasten.
Incorpora los jugos de la bandeja, el agua hirviendo, 15 ml de aceite, el tomillo y la sal. Mezcla con suavidad, tapa la fuente y deja reposar 30 minutos. La preparación debe quedar húmeda y ligada, con líquido suficiente para impregnar las verduras, pero sin cubrirlas por completo.
Prueba el punto de sal y ajusta solo si hace falta. Sirve el tiznao manchego caliente o templado, procurando repartir el bacalao y los trozos de patata sin deshacerlos.