Lava las espinacas si el envase no indica que están listas para consumir. Escúrrelas y sécalas bien; corta las hojas grandes en tiras. Pela y pica finamente los ajos.
Calienta 15 ml de aceite en una sartén antiadherente de 20 cm a fuego medio bajo. Añade los ajos y remueve durante 30 a 45 segundos, sin dorarlos. Incorpora las espinacas por tandas y saltea a fuego medio durante 4 a 6 minutos, hasta que reduzcan su volumen y no quede líquido en el fondo. Retira a un plato, extiéndelas y deja que se templen durante 3 minutos.
Bate los huevos en un bol con la sal, solo hasta integrar las claras y las yemas. Añade las espinacas templadas y mezcla para repartirlas de manera uniforme.
Calienta los 15 ml de aceite restantes en la misma sartén a fuego medio bajo. Vierte la mezcla y distribúyela. Cocina durante 5 a 6 minutos, pasando una espátula por el borde, hasta que la base esté cuajada y la parte superior haya espesado.
Aparta la sartén del fuego. Cúbrela con un plato plano más ancho que la sartén y dale la vuelta sujetando ambos con firmeza. Desliza la tortilla de nuevo en la sartén y cocina a fuego bajo durante 3 a 4 minutos, hasta que el centro esté cuajado y no quede huevo líquido. Retira y deja reposar 2 minutos antes de cortar en cuatro porciones.