Limpia las hojas de plátano y pásalas unos segundos sobre una llama o sartén caliente hasta que se vuelvan flexibles, sin quemarlas. Córtalas en piezas de aproximadamente 25 x 25 cm.
Pela los plátanos, córtalos en trozos y cocínalos en agua hirviendo durante 8 a 10 minutos, hasta que estén suaves pero no aguados. Escúrrelos muy bien y aplástalos mientras aún estén calientes.
Mezcla el plátano triturado con la harina de maíz y la sal. Agrega el agua tibia poco a poco y amasa hasta obtener una mezcla húmeda, uniforme y compacta, que conserve su forma sin pegarse demasiado a las manos.
Divide la masa en 8 porciones. Coloca cada una en el centro de una hoja, dale forma alargada de unos 12 cm y dobla la hoja sobre la masa para formar un paquete bien cerrado. Ata cada envoltura con una tira de hoja o hilo de cocina.
Pon el litro de agua en una olla con rejilla o vaporera y llévala a ebullición. Acomoda los tungos sin apretarlos, tapa y cocina al vapor durante 35 a 40 minutos, manteniendo un hervor moderado y verificando que el agua no toque los paquetes.
Retira los tungos cuando la envoltura esté caliente y la masa se sienta firme al presionarla. Déjalos reposar de 5 a 10 minutos antes de abrirlos y servirlos.