Calienta una sartén amplia a fuego medio y cocina el tocino durante 5 a 7 minutos, hasta que esté dorado y haya soltado parte de su grasa. Si queda demasiada grasa, retira una parte, pero conserva aproximadamente una cucharada en la sartén.
Añade la cebolla y cocina de 4 a 5 minutos, hasta que esté transparente y haya perdido el olor crudo. Incorpora el ajo y remueve durante 30 segundos, solo hasta que esté fragante y sin dejar que se dore.
Agrega los frijoles negros, la hoja de laurel, la pimienta y 120 ml de caldo caliente. Cocina a fuego medio-bajo durante 8 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el líquido tome sabor y la preparación esté bien caliente.
Retira la hoja de laurel y aplasta aproximadamente un tercio de los frijoles con un prensador o el dorso de una cuchara. Deja el resto entero para conseguir una mezcla cremosa, pero con textura.
Baja el fuego y espolvorea la harina de yuca en forma de lluvia mientras remueves continuamente. Cocina de 2 a 3 minutos, hasta que la mezcla espese y se despegue ligeramente de las paredes de la sartén, sin quedar seca.
Prueba y ajusta la sal. Si el tutu está demasiado firme, añade caldo caliente de una cucharada a la vez. Apaga el fuego, deja reposar 5 minutos y termina con el cebollín picado antes de servir.