Pollo a la buena mujer
Guía de cocina clara con ingredientes separados y preparación fácil.
Preparar pollo a la buena mujer resulta más fácil con una guía limpia, en español y sin ingredientes mezclados en la introducción. Por eso esta versión separa cada parte de la receta.
Usa los consejos como ayuda para ajustar tiempos, sabor o presentación según el tipo de plato que estés preparando.
Resumen rápido
La clave de pollo a la buena mujer es trabajar con pollo de, partido en 8 trozos, aceite y cebolla y seguir cada paso sin mezclar cantidades con instrucciones. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Ingredientes de pollo a la buena mujer
Para preparar pollo a la buena mujer, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 1 pollo de
- 1500 gr partido en 8 trozos
- 12 cucharadas de aceite
- 100 gr de cebolla
- 100 gr de zanahorias
- 2 cucharadas de harina
- 100 gr de tomate
- 1 cucharada de perejil picado3/4 de L De caldo de polloSalPimientaPatatas fritas
Preparación
Sigue estos pasos para que pollo a la buena mujer quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Salpimentar los trozos de pollo y dorarlos en aceite.
- Rehogar en el aceite sobrante la cebolla pelada y picada y la zanahoria limpia y en rodajas unos cinco minutos.
- Añadir el pollo, espolvorear con la harina, darle unas vueltas para que se tueste y regar con el caldo.
- Añadir el tomate pelado y sin pepitas y cocer a fuego vivo para empezar.
- Bajar el fuego y continuar la cocción durante media hora.
- Rectificar de sal y comprobar el punto de cocción del pollo.
- Servir con las patatas fritas cortadas a cuadros.
- Para 4 personas.
Consejos para preparar pollo a la buena mujer
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
