Pollo en salsa de tamarindo
Ingredientes y preparación separados para seguir la receta con más orden.
Esta pollo en salsa de tamarindo se puede preparar con más seguridad cuando las cantidades y los pasos están bien separados. La receta queda lista para revisar antes de cocinar.
Empieza por la lista de ingredientes y continúa con la preparación para evitar saltarte detalles importantes.
Resumen rápido
Con filete de pechuga, tamarindo, sal y pimienta, esta receta de pollo en salsa de tamarindo ofrece una preparación práctica y bien separada por secciones. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Ingredientes de pollo en salsa de tamarindo
Para preparar pollo en salsa de tamarindo, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 4 unidades de Filete de pechuga
- 10 unidades de Tamarindo
- 1 pizca de Sal
- 1 pizca de Pimienta
- 100 centímetros cúbicos de Salsa de tomate
- 400 centímetros cúbicos de Agua
Elaboración paso a paso
Sigue estos pasos para que pollo en salsa de tamarindo quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Se pone a hervir el agua, se limpian los tamarindos y se dejan remojando en el agua caliente por espacio de 5 minutos.
- pasados este tiempo, se retiran y machacan hasta obtener una pasta. Si no encuentras fruta natural puedes comprar pulpa de tamarindo directamente.
- Mezcla la pasta de tamarindo con la salsa de tomate. Reserva.
- Aparte, fríe los filetes de pollo, previamente condimentados con la sal y la pimienta.
- Cuando estén bien hechos por los dos lados, se agrega la salsa de tamarindo y se deja cocer durante otros 15 minutos y se sirve.
- Pasados este tiempo ya podrás servir este deliciosos pollo en salsa de tamarindo. Acompaña con arroz amarillo, puré de papas o patatas con alcachofas.
Consejos para preparar pollo en salsa de tamarindo
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
