Higaditos y mollejas de pollo en salsa

Una receta como higaditos y mollejas de pollo en salsa funciona mejor cuando cada sección cumple su función. Por eso esta versión presenta la introducción, los ingredientes y los pasos de forma limpia.
Puedes preparar la receta tal como está o hacer pequeños ajustes manteniendo el orden de la preparación.
Resumen rápido
higaditos y mollejas de pollo en salsa combina hígados de pollo, mollejas de pollo, tomates y cebolla en una receta casera con instrucciones separadas de la lista de ingredientes. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Ingredientes para higaditos y mollejas de pollo en salsa
Para preparar higaditos y mollejas de pollo en salsa, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 100 g de hígados de Pollo
- 100 g de mollejas de Pollo
- 2 tomates
- 1 cebolla
- 1 vaso de vino blancoSal
- Pimienta blanca o negra
- Aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado
Preparación
Sigue estos pasos para que higaditos y mollejas de pollo en salsa quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Salpimentamos los hígados y las mollejas y calentamos una sartén con aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadiremos primero las mollejas salpimentadas y 2 minutos después los hígados ya salpimentados.
- Añadimos el ajito picado y, posteriormente, la cebolla o cebolleta en láminas finas. Cuando esta última esté bien frita, añadiremos el tomate para que suelte su jugo.
- Una vez tengamos todos los ingredientes de los higaditos y molletas de pollo en salsa bien hechos y un jugo de tomate y líquido de la carne, es el momento de añadir el vaso de vino blanco y dejarlo a fuego medio. Añadiremos una pizca de sal y esperaremos hasta que se evapore el vino. ¡YA TENEMOS LISTO estas mollejas e higaditos de pollo en salsa!
Consejos para preparar higaditos y mollejas de pollo en salsa
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.