Agua de kiwi y limón

Con agua de kiwi y limón, una preparación ordenada ayuda a conseguir un resultado más consistente. Esta receta reúne ingredientes claros, instrucciones directas y consejos prácticos.
Ajusta el sazón al final y sirve cuando el plato esté en su mejor punto.
Resumen rápido
En pocas palabras, agua de kiwi y limón es una receta organizada con kiwi, miel de abejas hielos al gusto, limones y soda, pasos sencillos y consejos prácticos. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Ingredientes para agua de kiwi y limón
Para preparar agua de kiwi y limón, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 6 unidades de Kiwi
- 2 cucharaditas de Miel de abejas Hielos al gusto
- 3 unidades de Limones
- 1 litro de Soda
Preparación
Sigue estos pasos para que agua de kiwi y limón quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- El primer paso para realizar la receta es prealistar los ingredientes del refresco de kiwi. Puedes reemplazar la soda por agua con gas.
- En cada uno de los vasos adiciona los limones cortados en cuadros como se observa en la fotografía.
- En otro lado adiciona los hielos y mézclalos con la soda o agua con gas.
- Mezcla los hielos, la soda y los limones. Corta el kiwi en cuadros pequeños y agrega a nuestro refresco con la miel. Mezcla muy bien los ingredientes hasta que se integren. Si lo prefieres, puedes licuar todos los ingredientes excepto los hielos.
- Sirve el agua de kiwi y limón. Esta bebida es ideal para tomar por la mañana, a modo de desayuno, o durante la merienda. Y si quieres conocer otras bebidas bajas en calorías, no te pierdas el batido de frutas bajo en calorías o el agua de chía.
Consejos para preparar agua de kiwi y limón
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
Recetas que vale la pena probar
Estas opciones son útiles cuando quieres probar algo diferente sin alejarte demasiado.