Alitas de pollo al curry

Esta receta de alitas de pollo al curry ofrece una forma práctica de cocinar con orden. La introducción resume el plato y luego la receta continúa con ingredientes e instrucciones claras.
Puedes usarla como receta base y modificar pequeños detalles según tus ingredientes disponibles.
Resumen rápido
Antes de comenzar con alitas de pollo al curry, revisa alitas de pollo, curry en polvo, ajo y paprika y deja todo listo para avanzar sin pausas. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Qué necesitas para preparar alitas de pollo al curry
Para preparar alitas de pollo al curry, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 250 gramos de Alitas de pollo
- 2 cucharadas soperas de Curry en polvo
- 2 dientes de Ajo
- 1 cucharada sopera de Paprika
- 1 unidad de Limón
- 2 cucharadas soperas de Aceite de oliva
- 2 cucharaditas de Cebollín
- 1 pizca de Sal
- 1 pizca de Pimienta
Instrucciones
Sigue estos pasos para que alitas de pollo al curry quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Antes de realizar esta receta, el primer paso es alistar todos los ingredientes.
- Para hacer el aderezo de las alitas picantes, mezcla en un bol el aceite de oliva, el zumo de limón, paprika, el curry en polvo, el ajo finamente picado, sal y pimienta.
- Salpimentar las alitas de pollo, agregar la marinada y mezclar muy bien, refrigerar durante 40 minutos.
- En una sartén con aceite, sellar las alitas de pollo hasta que estén doradas por ambos lados.
- Agregar un poco de agua, tapar y cocinar durante 25 minutos.
- Servir las alitas de pollo al curry y espolvorear cebollín finamente picado. Recuerda que estas alitas también las puedes hacer fritas en aceite o al horno. Te recomendamos acompañarlas con un puré de patatas, ¡delicioso! Si te ha gustado esta receta, tienes algún comentario o inquietud, danos tu opinión.
Consejos para preparar alitas de pollo al curry
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.