Aves y caza

Alitas de pollo barbacoa al horno

Alitas de pollo barbacoa al horno

Si quieres preparar alitas de pollo barbacoa al horno sin confundirte entre ingredientes e instrucciones, esta receta te deja cada parte en su lugar. La preparación queda más clara y fácil de seguir.

Organiza primero los ingredientes, lee los pasos completos y luego cocina con calma para mantener un buen resultado.

Resumen rápido

El punto fuerte de alitas de pollo barbacoa al horno es su estructura clara: ingredientes como ajo en polvo, cebolla, tomate frito y agua (240 mililitros), pasos en orden y consejos finales. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.

Qué necesitas para preparar alitas de pollo barbacoa al horno

Para preparar alitas de pollo barbacoa al horno, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.

  • 1 pizca de Ajo en polvo
  • 1 pieza de Cebolla
  • 1 taza de Tomate frito
  • 1 taza de Agua (240 mililitros)
  • 1 taza de Salsa Perrins o Worcestershire pequeña
  • 1 taza de Ketchup
  • 1 taza de Miel pequeña
  • 1 taza de Mostaza pequeña 1 chorro de Aceite
  • 1 pizca de Tabasco (opcional)
  • 1 pizca de Sal ahumada (opcional)
  • 1 kilogramo de Alitas de pollo

Instrucciones

Sigue estos pasos para que alitas de pollo barbacoa al horno quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.

  1. Lo primero que debemos hacer para poder empezar a preparar estas increíbles alitas barbacoa es dejar listos todos los ingredientes. Para indicadas en los ingredientes con tazas y tazas pequeñas, hemos utilizado una taza de largo para las grandes y una de café corto para las pequeñas. Puedes apreciar la diferencia en la fotografía.
  2. Una vez aclarado el tema de las medidas, ¡empezamos! Pelamos y picamos la cebolla. Cogemos una sartén honda, añadimos tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva y dejamos que se caliente. Una vez caliente el aceite, añadimos la cebolla y la pochamos a fuego medio, sin prisa.
  3. Cuando veamos que la cebolla empieza a cambiar de color, ya podemos ir añadiendo el resto de ingredientes, menos las alitas. Los vamos añadiendo poco a poco, removiendo durante uno o dos minutos y dejando que se integren antes de incorporar el siguiente. – Truco: ¡Ojo! Cuando la salsa se cocina se potencia sus sabor, por lo que te recomiendo que la vayas probando para añadir las cantidades adecuadas.
  4. Cuando la salsa barbacoa esté lista, la pasamos por la batidora. Luego, cogemos una bolsa de congelar, introducimos las alitas de pollo, la salsa, cerramos la bolsa, agitamos, masajeamos y dejamos marinar durante dos o tres horas como mínimo.- Truco: Prepara la salsa por la mañana para que al momento de hornear tenga más sabor.
  5. Precalientamos el horno a 190ºC. Cuando esté caliente, colocamos las alitas barbacoa en una bandeja o fuente y las introducimos en el horno. Tendremos que ir controlándolas para darles la vuelta y conseguir que se asen de forma pareja. En función de la potencia de tu horno y de tus gustos en cuanto a términos de cocción, tardarán más o menos en cocinarse. Para que queden crujientes, una vez hayan tomado color, las colocaremos del lado de la piel más dura y activaremos la función del gratinador durante unos minutos. – Truco: Al estar bañadas en salsa es posible que tarde un poco más de lo habitual en cocinarse.
  6. ¡Listo! Ya tenemos nuestras alitas de pollo barbacoa al horno preparadas para servir. Si quieres, puedes reservar la salsa que quedó en la bolsa de plástico, reducirla al fuego, añadir una pizca de tabasco y servirla aparte para el que quiera añadir un toque de picante. Puedes consumir este plato acompañado de una ensalada americana de patatas. ¡Pásate por mi blog Sabor en Cristal y descubre más recetas fáciles como esta!

Consejos para preparar alitas de pollo barbacoa al horno

  • Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
  • Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
  • Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.