Pechugas a la parmesana
Ingredientes y preparación separados para seguir la receta con más orden.
La idea de esta receta de pechugas a la parmesana es darte una preparación casera fácil de seguir. Cada parte está organizada para que puedas cocinar sin mezclar instrucciones con ingredientes.
Ajusta los condimentos al final y sirve el plato cuando tenga el punto que buscas.
Resumen rápido
Para una preparación más limpia de pechugas a la parmesana, empieza por huevos grandessalsa, cebolla mediana picadita, laurelorégano y sal a gustoajo molido a gusto y sigue luego cada paso de la receta. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Qué necesitas para preparar pechugas a la parmesana
Para preparar pechugas a la parmesana, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 4 pechugas deshuesadasadobo (sal o pimienta a gusto)Queso mozarella a gustoGalleta molida
- 2 huevos grandesSALSA
- 1 lata de tomate de 8oz½ tza de pasta de tomate de 6oz
- 1 cebolla mediana picadita
- Aceite de oliva (para cubrir el fondo delmolde)
- 1 hoja de laurelOrégano
- Sal a gustoAjo molido a gusto
- 1 pizca de sal
Instrucciones
Sigue estos pasos para que pechugas a la parmesana quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Sofría la cebolla en aceite por 1 minuto en fuego alto.
- Luego añada todos los ingredientes de la salsa.
- Ponga por 20 min en temperatura mediana baja o mediana.
- Coloque en un molde engrasado, las pechugas y luego rocíelas con el aceite de oliva por encima.
- Voltee las pechugas y dele 4 minutos más.
- Luego eche la salsa encima, después el queso.
- Suba un poco el fuego hasta que se derrita el queso y sirva.
Consejos para preparar pechugas a la parmesana
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
