Plátanos fritos

Esta receta de plátanos fritos es una forma sencilla de preparar un plato casero con ingredientes claros y una preparación fácil de seguir. La idea es ordenar bien la receta para que puedas ver primero lo que necesitas y luego seguir cada paso sin confusión.
Abajo encontrarás los ingredientes separados de la preparación, junto con consejos prácticos para que el resultado quede sabroso y bien equilibrado.
Resumen rápido
Esta versión organizada de plátanos fritos permite ver azúcar o miel al gusto antes de comenzar con la cocción o mezcla. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Qué necesitas para preparar plátanos fritos
Para preparar plátanos fritos, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 3 unidades de Plátanos machos 1 botella de Aceite de oliva, maíz o cártamo Crema
- Azúcar o miel al gusto
Cómo preparar plátanos fritos
Sigue estos pasos para que plátanos fritos quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Pelamos los plátanos machos y los cortamos en rodajas muy finas. Si lo prefieres, puedes cortarlos tiras a lo largo, como más te guste. Lo importante es que las láminas queden lo más finas posible.
- Otra opción totalmente válida es cortar el plátano en rodajas gruesas y aplastarlas con el culo de un vaso. Cogemos una sartén, añadimos abundante aceite y la ponemos al fuego. Cuando esté caliente, incorporamos las rodajas de plátano y las freímos hasta dorar.
- Las vamos moviendo para evitar que se peguen y conseguir que se frían por todas partes. Cuando estén doradas, las retiramos de la sartén y las pasamos a un plato con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
- Puedes comer las rodajas de plátano frito con miel, crema y azúcar o el alimento que más te guste. Y si prefieres una preparación salada, utiliza las chips de plátano macho para acompañar un paté casero de aguacate o dip de espinacas.
Consejos para preparar plátanos fritos
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
Otras opciones caseras
Estas sugerencias del archivo pueden ayudarte a descubrir otra receta fácil.