Pollo a la cacerola con arroz
Una versión práctica para cocinar en casa con más facilidad.
Esta receta de pollo a la cacerola con arroz está escrita para que puedas cocinar con una guía simple y bien organizada. Los ingredientes quedan visibles y la preparación sigue una secuencia fácil.
Ten todo listo antes de empezar, especialmente si la receta requiere mezclar, cocinar o servir en poco tiempo.
Resumen rápido
En pocas palabras, pollo a la cacerola con arroz es una receta organizada con cebolla mediana picada, ajos picados y pimienta a gusto, pasos sencillos y consejos prácticos. Sirve como plato principal o acompañamiento, según los ingredientes y la ocasión.
Qué necesitas para preparar pollo a la cacerola con arroz
Para preparar pollo a la cacerola con arroz, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 1 pollo de 1,5 a 2k cortado por presas¼ k de arrozCaldo de pollo
- 1 cebolla mediana picada
- 2 ajos picados
- 1 lata chica de tomates perita picadosOrégano fresco picadoAceita de olivaMantecaUna pizca de azúcarSal
- Pimienta a gusto
Cómo hacer pollo a la cacerola con arroz paso a paso
Sigue estos pasos para que pollo a la cacerola con arroz quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- En una cacerola se coloca aceite de oliva, manteca y se doran las presas de pollo hasta que estén doradas.
- Se retiran y allí mismo se coloca la cebolla, los ajos y cuando estén dorados se le agregan el tomate.
- Se sal y pimienta a gusto se le agrega el pollo y una taza de caldo, se deja hasta que se cocine el pollo.
- Cuando el pollo este listo se coloca en una fuente y en la misma preparación se coloca el arroz y el caldo necesario.
- Para servirlo se coloca un colchón de arroz y una presa de pollo y se espolvorea con orégano fresco picado.
Consejos para preparar pollo a la cacerola con arroz
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
