Pollo al vino bien sencillo
Preparación organizada para seguir la receta sin mezclar secciones.
Aquí encontrarás pollo al vino bien sencillo organizada como una receta práctica para el día a día. La preparación está escrita para que puedas seguirla sin buscar datos en distintos lugares.
Los consejos finales te ayudan a adaptar la receta y a servirla con mejor resultado en casa.
Resumen rápido
El resumen rápido de pollo al vino bien sencillo es simple: ingredientes ordenados, pasos claros y una base con pechugas completas de pollo, cebollas picadas en cuatro, vino blanco seco y perjil fresco picado. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Qué necesitas para preparar pollo al vino bien sencillo
Para preparar pollo al vino bien sencillo, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 3 pechugas completas de pollo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 3 cebollas picadas en cuatro
- 1/
- 2 taza vino blanco seco
- 2 cucharadas de perjil fresco picado
- 2 hoja de laurel
- 3/
- 4 cucharada ajo en polvo
- 1 cucharadita de sal de dieta
- 2 taza de agua
- 2 cucharada de pimienta
- 2 tazas de zanahorias en ruedas
- 1 taza de setas
Cómo hacer pollo al vino bien sencillo paso a paso
Sigue estos pasos para que pollo al vino bien sencillo quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Dore el pollo en el aceite, es muy importante que las pechugas de pollo estén cortado a la mitad, sin piel ni grasa.
- Deseche el exceso de grasa.
- Añada el resto de los ingredientes a la satén.
- Tape y cocine a fuego lento por 35 minutos o hasta que el pollo este tierno. Importante que vaya removiendo el pollo al vino de vez en cuando para que se haga por todos lados.
- Destape y cocine hasta que este espeso. Puede presentar el pollo al vino con un poco de arroz blanco o con unas verduras crujientes.
Consejos para preparar pollo al vino bien sencillo
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
