Pollo con pasta de ajos y romero
Guía breve con pasos claros y consejos útiles para preparar esta receta.
La receta de pollo con pasta de ajos y romero queda más útil cuando la información está bien separada. Esta versión evita que los ingredientes se mezclen con la introducción o con las instrucciones.
Lee la receta completa, organiza tu espacio de trabajo y cocina siguiendo cada paso en orden.
Resumen rápido
pollo con pasta de ajos y romero es una preparación sencilla de seguir cuando los ingredientes, como unids. pechugas de pollo, cch. tomillo fresco1 unid. cabeza de ajos, /2 cch. romero fresco y sal, están bien ordenados. Es una preparación práctica para una comida completa, sencilla y fácil de adaptar.
Qué necesitas para preparar pollo con pasta de ajos y romero
Para preparar pollo con pasta de ajos y romero, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 4 unids. pechugas de pollo
- 1 cch. tomillo fresco1 unid. cabeza de ajos
- 1/2 cch. romero fresco
- 1 pizca sal
- 1 pizca
- Pimienta
Cómo preparar pollo con pasta de ajos y romero
Sigue estos pasos para que pollo con pasta de ajos y romero quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- En una cazuela grande, calentar el aceite y cocer los ajos a fuego medio-bajo, durante cinco o siete minutos, para que empiecen a ablandarse pero sin quemarse.
- Es mejor hacerlo con la cazuela tapada.
- Salpimentar las pechugas de pollo y condimentarlas con las hierbas.
- Destapar la cazuela, mover los ajos hacia el borde, poner el pollo y cocinarlo durante cosa de tres minutos por cada lado, o hasta que esté hecho.
- A tener en cuenta: los ajos siguen ahí dentro, no nos olvidemos de ellos.
- Sacar los filetes de pollo y los ajos, pelar estos últimos y aplastarlos con un tenedor hasta obtener una pasta.
- Untar con ella las pechugas, salpicar con parte del aceite de la cazuela, y a la mesa.
Consejos para preparar pollo con pasta de ajos y romero
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
