Pollo guisado con piña
Receta práctica con estructura clara para cocinar en casa sin complicaciones.
Esta versión de pollo guisado con piña conserva una preparación casera, pero con una estructura más limpia. El objetivo es que puedas cocinar leyendo cada sección con facilidad.
Si cambias algún ingrediente, mantén el equilibrio de sabores y revisa el resultado antes de servir.
Resumen rápido
Con presas de pollo, rodajas de piña golden, cebolla y ajo, esta versión de pollo guisado con piña mantiene una preparación casera fácil de leer y de cocinar. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Qué necesitas para preparar pollo guisado con piña
Para preparar pollo guisado con piña, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 4 presas de pollo
- 4 rodajas de piña golden
- 1 cebolla
- 4 dientes de ajo
- 1 zanahoriaAlverjasManí molidoAjí panca (especial)
Cómo preparar pollo guisado con piña
Sigue estos pasos para que pollo guisado con piña quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Picar la cebolla en cuadraditos, picar o moler los dientes de ajos, picar en cuadraditos la piña, y cortar en rodajas la zanahoria.
- En olla con aceite añadir la cebolla y dorar, añadir los ajos y seguir dorando.
- Añadir las presas de pollo y dorar dando vueltas para que se dore por ambos lados.
- Añadir el maní molido y mezclar.
- Añadir el ají panca o especial y mezclar.
- Añadir agua, la zanahoria, las alverjas, sal al gusto y dejar cocinar hasta que esté cocido todo. Aproximadamente 20 minutos.
- Añadir la piña picada, mezclar, dejar hervir 5 minutos el guiso de pollo con piña y apagar el fuego.
- Servir el estofado de pollo con piña acompañado con arroz blanco y/o papa sancochada. Y de postre puedes elaborar un budín de mandarinas por ejemplo, algo muy combinable con este plato de pollo guisado con piña.
Consejos para preparar pollo guisado con piña
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
