Quinoa con pollo
Una versión práctica para cocinar en casa con más facilidad.
Esta receta de quinoa con pollo mantiene un estilo sencillo, casero y directo. La estructura ayuda a identificar ingredientes, seguir instrucciones y terminar con consejos útiles.
Cocina con calma, prueba el sazón cuando corresponda y ajusta los detalles antes de llevar el plato a la mesa.
Resumen rápido
Para una preparación más limpia de quinoa con pollo, empieza por quinoa cocida, pechuga de pollo troceada, cebolla blanca y sal y y sigue luego cada paso de la receta. Es una opción casera para servir como plato principal con arroz, ensalada o verduras.
Ingredientes de quinoa con pollo
Para preparar quinoa con pollo, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 1 taza de Quinoa cocida
- 1 taza de Pechuga de pollo troceada
- 1 unidad de Cebolla blanca
- 1 pizca de Sal y
- Pimienta 1 chorro de Salsa de soja
- 1 unidad de Pastilla de caldo de gallina
Elaboración paso a paso
Sigue estos pasos para que quinoa con pollo quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Lo primero que tienes que hacer es alistar todos los ingredientes.
- Cocinar la cebolla cortada en cuadros pequeños con un poco de aceite de oliva, esto durante 3 minutos a fuego medio.
- Agregar el pollo junto con sal y pimienta al gusto. Cocinar tapado durante 7 minutos.
- Añadir el cubo de caldo de gallina y agregar agua. Tapar y cocinar durante 3 minutos, pasados los 3 minutos agregar un chorro de salsa de soja.
- Por último agregar la quinoa al pollo, revolver y bajar el fuego.
- Servir bien caliente y degustar esta deliciosa receta de quinoa con pollo. Si te gustó la receta de quinoa con pollo déjanos tus comentarios.
Consejos para preparar quinoa con pollo
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
